| — | Del Programador Sexista. |
Lo que me encontré en Meméxico, HECF y Mexichangos… Para el 19 de Mayo.
https://www.dropbox.com/s/ubb4q8p4bv0qv04/nieto.jpg
Hace muchos ayeres —por allá de los primeros semestres de Universidad—, un par de amigos, Burgeño y Fidel y yo buscábamos donde comer. Como ya era costumbre, fuimos al Carls Jr. frente a la Universidad, pues era la época donde las Famous Star, especialidad de la casa, estaban en alguna clase de oferta por par.
Fidel y yo pedimos una para cada quien, cosa usual. Al momento de que nos entregaron nuestra orden y llegamos a la mesa, desenvolví y abrí inmediatamente mi hamburguesa, pues tengo la maldición de que siempre, por razones desconocidas, me las entregan sin queso. Para sorpresa mía y caído como golpe de suerte, me encontré con que a mi hamburguesa le habían puesto una segunda carne por error, habiéndola cobrado como sencilla:
—¡Fidel, mira! ¡Me dieron una doble en vez de una sencilla! —le dije, mientras le mostraba la hamburguesa.
—¡Wow! ¡¿neta?! ¡A ver si a mí también me la dieron igual! —respondió con emoción, mientras desenvolvía efusivamente la suya.
Cuando la abrió, nos topamos con la cosa más graciosa que nos había ocurrido en un restaurante de hamburguesas:
Su hamburguesa no tenía carne.
La miramos fijamente, nos miramos fijamente. Burgueño y yo nos perdimos. Explotamos en risas.
—¡Hey pendejo! ¡te dieron mi carne!
—¡Pues ve y pide otra! ¡no te la voy a dar! ¡ahora es mía!
La imagen de Fidel reclamando al cajero del restaurante de comida rápida por excelencia de la ciudad, que le habían servido una hamburguesa —cosa que hacen todos los días, todo el día— sin carne, es de los recuerdos más bonitos que me llevo de la Universidad.
Abajo, foto del recuerdo.
Puede que suene insólito, pero dentro de los recuerdos que guardo con más cariño, respeto y admiración de mi Madre, fue la noche de su funeral. Y es que a pesar de lo trágico y triste del momento, era imposible no notar la enorme cantidad de personas reunidas, dando un último adiós a mi Madre; el salón no se dio abasto con la cantidad de asistentes. Ver a todas aquellas personas —que de alguna forma u otra quedaron marcadas por ella— reunidas en un solo lugar es una de las cosas más bonitas que he visto en mi vida. Siempre desee algo así para mí, y suponía que lo más cercano sería mi funeral propio, y que al igual que mi Madre, no tendría la dicha de presenciarlo. Es por eso que aparte de sorprendente, fue sumamente grato ver a todas esas personas reunidas el día de mi Acto Académico; aquellas personas que de una manera u otra han tocado y marcado mi vida, e inherentemente me han guiado a donde me encuentro ahora y me han forjado en el hombre que eventualmente me convertiré; aquellas personas que han evitado que pierda el juicio al paso de los años simplemente estando presentes y que siempre han estado al pie del cañón por mí; aquellas personas que genuinamente les importa lo que digo y hago, quien fui y hacia donde voy. Fue tan grato ver a tantos seres queridos reunidos en un solo lugar, sin necesidad de yo tener que estar metido en un féretro; y que lejos de verlos llorar, me bañaran con aplausos, sonrisas y apoyo. Honestamente, me siento una persona exorbitantemente afortunada, por haber presenciado un momento así en vida. No tienen ni la más mínima idea de cuanto han hecho por mí y cuan importantes son para mí. Muchas gracias a todos.
Cuando le comenté a un amigo que estaba trabajando en un spa, su primera reacción fue: «¡Uff! pinche morro con suerte, te la has de pasar viendo puras viejas bien buenas todo el día… que envidia». Lo interesante es que ha sido todo lo contrario; me ha tocado ver más diversidad de penes este último mes que a lo largo de toda mi vida, y cuando vienes de una familia de clase media/baja en un país como México, eso es decir mucho. Pero me ha servido para darme cuenta de algo: I am hung like a champ.
Vieja ilustración parte de un proyecto que empecé el año pasado y quedó lejos de estar terminado… Espero poder retomarlo este año.
Hace algunos pocos años, se me presentó la oportunidad y posé desnudo para un dibujo; fue una experiencia única. Lo tétrico del asunto, fue que después de eso ya no supe absolutamente nada ni del artista ni del dibujo. Me gusta pensar que debe estar encerrado en algún hospital de salud mental o que se volvió un asesino en serie.

«Acabamos de limpiar el cuarto, escribió la palabra “pene” por todos lados. No querrás saber con que»

